Autoridades de la orden
SU ALTEZA EMINENTÍSIMA, EL GRAN PRÍNCIPE Y GRAN MAESTRE
FREY MATTHEW FESTING
- S.E. Fra’ Gherardo Hercolani Fava Simonetti, Gran Comendador
El Venerable Bailío - S.E. Jean-Pierre Mazéry, Gran Canciller y Ministro de Relaciones Exteriores de la Orden
Bailío Gran Cruz de Honor y Devoción en Obediencia - S.E. Albrecht Freiherr von Boeselager, Gran Hospitalario
Bailío Gran Cruz de Honor y Devoción en Obediencia - S.E. el Marqués Gian Luca Chiavari, el Recibidor del Común Tesoro
Bailío Gran Cruz de Honor y Devoción en Obediencia
Historia
La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, más conocida como la Orden de Malta, es una orden religiosa católica-laica fundada en Jerusalén en el siglo XI, cuando mercaderes de Amalfi crearon allí un hospital para peregrinos. El lugar fue consagrado a San Juan Bautista, razón por la cual su nombre completo en aquel momento fue Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén y es éste hasta nuestros días el Patrón de la Orden.
La misma nació dentro del marco de las cruzadas y en un principio, junto a su actividad hospitalaria, desarrolló acciones militares contra los ejércitos musulmanes árabes y, más tarde, también turcos.
La Orden tuvo varias sedes; la primera precisamente en Jerusalén, en 1142; luego en 1310 se instaló en Rodas y en 1530 en la isla de Malta, hasta que en 1798 Napoleón Bonaparte ocupó la isla, obligando a la Orden a abandonarla. Después de algunas sedes provisionales, se estableció finalmente en Roma en 1834.
A partir de ese momento la labor hospitalaria que caracterizó la fundación de la Orden, volvió a ser su objetivo principal y allí en Roma, con poco más de 3 hectáreas de extensión y más de 900 años de antigüedad, constituye en la actualidad la mayor Orden de Caballería superviviente de la Edad Media. y a su vez el estado soberano más pequeño del mundo. Un estado sujeto de derecho público internacional, neutral, imparcial y apolítico por vocación, que actúa y tiene proyectos en más de 120 países de los cinco continentes, mantiene relaciones bilaterales con alrededor de 100 estados y relaciones oficiales con varios gobiernos europeos; así como delegaciones permanentes en numerosas organizaciones internacionales y un estatuto de observador permanente en las Naciones Unidas.
Misión de la orden
La Orden es ante todo, a nivel operativo, una estructura transnacional, global y descentralizada al servicio de los pobres, los enfermos, los refugiados y de todos aquellos que se encuentren en dificultades.
Conocidos como Hospitalarios desde tiempos medievales, hoy en día esos “Caballeros”, los miembros, trabajadores y voluntarios de la Orden no portan espadas, sino instrumentos de misericordia, atención médica y ayuda de emergencia que ofrecen a millones de personas cada año. Durante las dos guerras mundiales la Orden realizó una importante labor hospitalaria y benéfica y esa tradición de nueve siglos en asistir a los pobres y a los enfermos, es actualmente más activa que nunca.
Frente a los incesantes desastres naturales y aquellos provocados por el hombre, que siguen destruyendo las vidas de millones de personas en todo el mundo, la Orden de Malta ha llevado a cabo su misión en todas aquellas regiones donde han estado ya presentes sus equipos, o donde ha sido solicitada su intervención.
Sea la causa una inundación, una hambruna, un terremoto, un huracán o una guerra, la Orden tiende su mano ofreciendo consuelo, ayuda y apoyo donde y cuando sea necesario. Lo hace sin importar fronteras políticas y sin discriminación de raza, religión, género o edad y pretende ofrecer no sólo ayuda práctica inmediata, como alimentos, cobijo y auxiliar; sino también ayuda psicológica para intentar sanar las heridas mentales de los afectados y ayudarles a reconstruir sus vidas.
Las organizaciones de la Orden en todo el mundo han respondido a desastres de la envergadura del tsunami del Sureste asiático, las inundaciones en Europa Central, las sequías y la hambruna en África, los graves terremotos de Indonesia, India y Pakistán, los catastróficos huracanes en Sudamérica y Estados Unidos; así como en la atención a los desplazados por las guerras y los conflictos civiles en Afganistán y Líbano.
En la actualidad la Orden, con su experiencia secular y la participación activa de sus miembros, es una importante organización profesional de ámbito mundial en los términos de la ayuda humanitaria, la asistencia médica y la medicina de emergencia; así como en la gestión de hospitales, centros especializados para ancianos dependientes, centros de asistencia socio-médica, en la recogida y transporte de medicamentos y en la formación de los trabajadores y personal de ambulacia.
Y lo más importante, sus miembros experimentan su fe como un estilo de vida al servicio del prójimo, con una verdadera entrega del corazón.